Desde el pasado y terrorífico 2020 hemos venido sufriendo una subida constante de los precios de los carburantes, dicha subida no ha dado tregua desde entonces. Hemos pasado desde el mínimo histórico inferior al euro por litro en el diésel y muy poco más de un euro por litro de gasolina sin plomo 95, hasta precios que rondan 1,5€ y 1,65€ para el diésel y la gasolina respectivamente.

Entonces ¿POR QUÉ HA SUBIDO (¿Y SEGUIRÁ SUBIENDO LA GASOLINA? Te lo contamos a continuación.

Subida de la gasolina 2022

Esta imagen se ha convertido en una auténtica pesadilla para muchos de los consumidores ya que esta subida está suponiendo un aumento de 30€ de media por tanque,  por desgracia la gran mayoría de los mortales no contamos con un coche 100% eléctrico.

Estamos hablando de un aumento de aproximadamente el 50% desde 2020, si tenemos en cuenta que dicho aumento afecta a todos los sectores: transporte de mercancía, sector agrícola, sector servicios e industria… etc. Nos vemos afectados por muchos frentes.

Y es que esta aumento del precio de la gasolina está provocando la subida de prácticamente todos los productos del mercado, con su consecuente subida del IPC.

Todos hemos escuchado hablar sobre el IPC, pero si te ha pillado distraído, el IPC o Índice de precios al consumo es un indicador que representa el precio de una cesta de productos en un lugar y un momento concreto.

Por simplificarlo, el IPC es una manera de ver cuando suben o bajan los precios de una cesta de productos “típica” o indispensable.

El IPC se actualiza constantemente, y solemos interpretarlo de año en año para así poder ver si esa cesta de productos indispensables ha subido o bajado con respecto al año anterior.

Aclarado esto, es lógico pensar que si el IPC sube, pero mis ingresos no, puedo comprar menos productos con el mismo dinero que año anterior, así que lo lógico sería que me subieran el sueldo, o como se dice, que se actualice al IPC.

Lo cierto es que nuestros salarios no están subiendo al mismo nivel que los productos que consumimos y eso está afectando a nuestra capacidad de ahorro, y por supuesto de compra, por tanto, se está deteriorando nuestra economía. Esta explicación sirve para ponerte al día de que está pasando a efectos económicos, pero la gran pregunta, ¿en qué afecta al precio de la gasolina?

 

El precio del combustible está basado principalmente en el valor del barril de Brent, que es como se conoce a la cotización o precio del barril de petróleo. Como todo mercado se ve influenciado por diferentes fuentes, oferta, demanda, inflación o estímulos externos.

Durante el parón de 2020 provocado por la crisis de COVID-19 el consumo de combustibles se redujo a niveles mínimos. Como consecuencia, los productores de petróleo vieron mermadas sus ventas, provocando que el barril de brent bajara de precio llegando a niveles de 2012, dejando unos precios de 0,98€ el litro de diésel y 1,08 el de gasolina 95.

¿Cómo hemos llegado entonces a estos precios? Pues como indicábamos, tras llegar a un mínimo en el valor del combustible la OPEP (Organización de Países Productores de Petróleo) se deshizo de todo su excedente, consiguiendo así que la demanda fuera mayor que la oferta y por tanto subiendo los precios del barril de petróleo.

La cosa no acaba ahí, tras ver que el precio comenzó a subir eliminando el excedente del mercado, se tomó otra decisión: limitar la producción de petróleo.

Si se limita la producción y el stock de petróleo se mantiene bajo, las compañías demandantes de petróleo se ven envueltas en una lucha para adquirir petróleo y acaban comprando mucho más caro. La industria de refinerías se ve obligada a vender los combustibles más caros ya que ha adquirido el petróleo a un precio superior a las petroleras.

Por otro lado, tenemos otro factor que ha influenciado al alza los precios, el conflicto entre Rusia y Ucrania. La tensión que está generado el conflicto hace que aumente la inflación que por supuesto implica una subida del precio del petróleo, incluso Morgan Sachs y JPMorgan, grandes bancos de inversión, vaticinan una subida del precio en un corto plazo, dejando un futuro incierto sobre el abastecimiento europeo de petróleo y gas. Los escenarios más catastróficos consideran una subida de hasta el 76%, llegando a un precio para el barril de Brent de 150$ si se cumpliera el pronóstico de JPMorgan.

Así que es hora de tomar una estrategia defensiva ¿Y tú? ¿te vas a pasar el lado verde para reducir el impacto en tu economía? Deja un comentario y cuéntanoslo.